sábado, 17 de agosto de 2019

Juegos de pareja


Sé que Miquel va a alucinar. Creo que esta vez me he superado. Fue una buena idea pedirle a Marta que me dejase las llaves de esta cabaña abandonada en medio del bosque. De todas formas ella está fuera del país y no volverá hasta dentro de seis meses. Cuando Miquel entre por esa puerta y me vea aquí, desnuda y esposada a esta columna, va a flipar. Seré su esclava; podrá hacer conmigo lo que quiera.
Esto de jugar a “aquí te pillo y aquí te mato” creo que ha sido la mejor solución para arreglar nuestros problemas de pareja. El sexo es muy importante para seguir unidos, y estos juegos han conseguido mantener la llama encendida. ¡Vaya subidón que llevo! He dejado la llave de las esposas a posta, junto con la ropa, en el otro dormitorio, para hacerlo más emocionante. No tengo manera de liberarme y no hay nadie en varios quilómetros a la redonda. Solo él sabe dónde encontrarme y cuando venga a salvarme de este cautiverio, me entregaré a él; a mi único salvador. ¡Ufff! Creo que me estoy excitando yo sola, esta vez va a ser la bomba.

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Carretera comarcal de Inca, Mallorca.

—¿Qué tenemos, Alex?
—Miquel Costa Pérez, de 36 años. Al parecer iba con exceso de velocidad y se salió de la calzada. Ahora los bomberos están intentando excarcelar su cuerpo sin vida, o lo que queda de él.
—¿Han avisado a sus familiares?
—Estamos intentando contactar con su mujer, Susana Martínez García, pero no contesta al móvil y no está en su domicilio. Hemos llamado a su trabajo y nos comentan que está de vacaciones. Nadie sabe dónde se encuentra en este momento.
—¡Joder! Alguien tiene que saber algo. Cualquiera diría que se hubiera perdido en medio del monte.




Locura


«Otra vez ese ruido. Cada noche igual.»
El  despertador digital marcaba las tres y veinte de la madrugada. El intenso color rojo de los números iluminaba la habitación, dándole un aspecto lúgubre a la vez que siniestro. Carmen se reincorporó y se sentó en el borde de la cama. Mientras se colocaba las zapatillas, observó el otro lado del colchón, que ahora permanecía vacío. Miquel, su marido, llevaba una semana fuera de casa en un viaje de negocios, justo el mismo tiempo que ella llevaba escuchando aquellos misteriosos ruidos por la noche.
Invadida por un ligero temblor, que le era imposible de controlar, deslizó la mano por debajo de la almohada y agarró con fuerza el cuchillo de cocina que había guardado por precaución. Estaba segura de que alguien había estado entrando en la casa cada noche desde que Miquel partió. Quizá supieran que su marido estaba fuera y habían decidido aprovechar la situación. Pero, esta vez, Carmen se había armado de valor.
Silenciosamente salió de la habitación y, con paso lento pero seguro, se dirigió al otro extremo del pasillo, donde se encontraba el cuarto de su hija Clara. Tras abrir la puerta, comprobó que su princesa seguía durmiendo. Entre sus brazos agarraba fuertemente a Poti, su osito de peluche, sin el que no podía dormir. Cerró la puerta, con mucho cuidado para no despertarla, y después bajó las escaleras sujetando el cuchillo en alto.

jueves, 15 de agosto de 2019

El secreto de Amara


Autora: Susana Aguilera Sánchez

Sinopsis.

Amara es una adolescente que siempre se sitió distinta, más del otro mundo que de éste. Quizás por culpa de su nombre, que significa eternidad. La maldita eternidad que la persigue en cada rincón, cada día y a cada momento en que percibe cosas que no debería, que no son de este mundo y no tendría que saber. Por eso, Amara es distinta y todos en casa la rechazan.Este verano su padre el último marqués de Águilas, se ha empeñado en que pasen el verano en su antiguo mayorazgo, un olvidado castillo en el valle del Tiétar; el lugar más recóndito y alejado de la civilización. ¡Y encima sin cobertura ni wifi! Menos mal que hay un jardinero muy interesante...Desde el momento en que Amara ve el siniestro castillo dominando amenazador el barranco, siente en su alma que ese sitio no es bueno: está maldito. Algo hay allí oculto, lo sabe. Algo malvado, desesperado, deseando escapar de su condena. Muchos secretos se acumulan en esos gruesos y triste muros. Los vecinos lo temen, las madres previenen a sus hijos sobre ese lugar, mil historias se cuentan de brujas, maldiciones, fantasmas y desapariciones. Hasta su abuela lo odia y asegura que solo ocurren desgracias en el mayorazgo. A pesar de ello, Amara debe pasar todo el verano allí. No tiene escapatoria.

Mi opinión.

Podríamos clasificar "El secreto de Amara" como una novela juvenil de terror gótico llena de suspense.
Como en casi todas estas historias, la autora utiliza una antigua leyenda que resurge con fuerza en el presente, volviendo patas arriba la vida de los personajes.
La narración esta muy bien adrezada con descripciones de ambientes y lugares que le proporciona ese halo de misterio medieval. Los personajes tienen mucha fuerza y carisma, lo que hace que te sientas intrigado por lo que va a pasar con ellos.
En resumen, tenemos una historia escrita para pasar un muy buen rato de lectura que no defraudará a los amantes de este género.

miércoles, 24 de julio de 2019

Prólogo de "En la boca del lobo"






Prólogo


Los monstruos existen. No siempre se presentan de la misma manera, pero están ahí, esperando entre las sombras, detrás de la siguiente esquina o al final de esa oscura calle que tienes que seguir para llegar a casa después de un día de duro trabajo. Siempre se esconden donde acaba la luz. A veces se ocultan cerca de ti. Ahora mismo podrían estar a tu lado mientras lees estas palabras, susurrando voces confusas tras la semitransparente cortina de tu dormitorio, que se agita en círculos alentada por una extraña brisa surgida de la nada.

domingo, 21 de abril de 2019

Lecturas 2.018

Hola a todos. Tenía pendiente de realizar esta entrada en mi blog, pero debido al tiempo que me ha ocupado mi nueva novela me ha sido imposible colgarla. Pero bueno,como dice el dicho,  nunca es tarde si la dicha es buena, así que ahí va:


domingo, 30 de diciembre de 2018

El Abismo del Silencio





Sinopsis.

Lo que en un principio parecía un simple accidente de moto, se revela como un extraño caso de asesinato para el inspector Daniel Mascaró, al descubrir las huellas de una mujer, Lucía Mendoza, en el cuerpo de la víctima. Todo hubiera quedado resuelto de inmediato si no fuera porque Lucía lleva recluida más de diez años en un centro de alta seguridad para enfermos mentales peligrosos.
La investigación se convierte en una ardua tarea para el inspector Mascaró al comprobar que la única sospechosa del crimen se encuentra sumida en un estado de inconsciencia al que es imposible de acceder. Todos los esfuerzos realizados para intentar contactar con Lucía han resultado fallidos, pero Daniel sabe que la clave para llegar a la verdad se encuentra en el interior de su mente.
Es entonces cuando el inspector decide pedir ayuda a Ana Amengual, psicóloga experta en el tratamiento de enfermedades mentales y antigua miembro del SAC (Sección de Análisis de la Conducta) de la policía Nacional.


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Ana tiene un “Don”. Desde pequeña puede ver las cosas antes de que ocurran. Pero no siempre ve lo que desea, a veces las visiones son monstruosas. Toda su vida ha tenido que convivir con ello, ocultándoselo a los demás. Ahora la policía necesita su ayuda, y ella tendrá que intervenir para hallar al verdadero culpable de una serie de inquietantes asesinatos. Paso a paso irá encajando las piezas del enrevesado puzle en el que se ha convertido la investigación, hasta llegar a la aterradora verdad que se oculta en el pasado de Lucía.


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—Tú… tú no eres Lucía.
—Entonces… ¿quién soy?
—¡Dímelo tú! ¿Quién eres?
—Vamos doctora, mira dentro de mí. Sé que sabes hacerlo.

domingo, 16 de diciembre de 2018

La fábula del padre, el hijo y el burro

Siempre se ha dicho que una de las cosas que diferencia a las personas del resto de los seres vivos es su capacidad para razonar, discernir lo que está bien de lo que está mal... o eso creemos. Si fuera así, dicha capacidad debería permanecer inalterable a cualquier intento de doblegarla, permaneciendo rígida a sus principios, indeformable como una roca de granito que resiste al embate del clima adverso. 
Sin embargo, en ocasiones, dudamos de nuestras decisiones, de lo que consideramos que está bien a nuestro parecer.
Unas veces, es por falta de conocimiento, algo natural, pues el ser humano nace ignorante, crece creyéndolo saber todo y muere dándose cuenta de que, si hubiera sabido lo que sabe en el momento de su muerte, hubiera actuado de otra manera.
Sin embargo, la mayoría de las veces, la duda viene provocada por las opiniones de aquellos que nos rodean. Es entonces cuando vacilamos sobre nuestras decisiones, creyendo erróneo lo que siempre habíamos considerado correcto, y es entonces cuando cometemos el mayor error que puede cometer una persona: cambiamos.
Cambiamos para agradar a los demás, cambiamos para ser como los demás, cambiamos para no permanecer aislados como un bicho raro, cambiamos porque los demás también lo hacen, y de tanto cambiar llegamos a ser alguien que no conocemos, alguien del que nos sentimos avergonzados, y eso es algo que solo hacemos los seres humanos, lo que me lleva a pensar si no sería mejor ser como los animales, siempre fieles a sus principios.
Pensando en ello me acordé de una fábula que me contaron siendo pequeño:
Un hombre y su hijo, que se dedicaban a la venta ambulante, partían cada mañana para ir a trabajar al pueblo vecino, en el mercado que se encontraba en la plaza central. Para ello se servían de un burro, en el que colocaban dos alforjas con los artículos que tenían para vender.
Una mañana partieron a pie, yendo el burro junto a ellos. La gente del pueblo, viendo que ninguno de los dos iba subido en el burro, exclamó:
—¡Hay que ver que tontos! Anda que si tuviera yo un burro iba a ir a pie.
Escuchando los comentarios de los vecinos, al día siguiente decidieron hacerles caso y los dos se subieron sobre el burro, a lo que volvieron a oír nuevos comentarios:
—¡Que animales! Dos encima de un burro. No tienen ninguna consideración con el pobre animal.
Escuchando estos nuevos comentarios, decidieron que sólo uno de los dos iría al día siguiente montado sobre el burro. Así pues, al partir por la mañana, el hijo montó sobre el burro y el padre fue andando a su lado. Aún así escucharon nuevos comentarios:
—¡Vaya desconsideración! Un hijo fuerte y robusto en plena juventud montado en el burro, y el padre, que está anciano, andando. ¡Será sinvergüenza!
Viendo que esta situación también desagradaba a los vecinos, decidieron tomar la última opción posible, pensando que esta vez acertarían en su decisión. Así que al día siguiente el padre montó en el burro y el hijo fue andando a su lado. Sin embargo la gente del pueblo volvió a comentar:
—¡Que padre más despiadado! Hay que ver lo poco que quiere a su hijo que le hace caminar. Un padre lo ha de dar todo por un hijo.

Como podemos ver, hagamos lo que hagamos, nunca podremos contentar a todo el mundo. Y es que la grandeza de la raza humana radica en las diferentes formas que tenemos cada individuo de percibir el mundo, y por ende, de opinar sobre él.
Por lo tanto, pienso que es un craso error cambiar para agradar a los demás. Debemos permanecer impasibles, como una roca, a nuestros principios, aunque ello provoque el disgusto de otros. Piensa que habrá otras personas que opinen como tú y te den la razón. Así, al menos… no te defraudarás a ti mismo.